martes, 14 de abril de 2009

Nuestro manejo - Reglamento

Antes de esta entrada (o después, según estén revisando el blog) menciono a qué se compromete la gente que accede a los servicios del Centro abierto San Miguel. Pero lo que hacemos en el Centro es más, y como sabe nuestra gente, ESTÁ ESCRITO. Esa fue norma para nosotros, pues de esa manera todos pueden evaluar el trabajo realizado.

A partir de unos "delineamientos" que nos dieron para el trabajo, preparé un reglamento interno que, si bien no se nunca se aprobó formalmente, es la guía de manejo que utilizamos. El mismo dice así:


Como van conociendo, el Centro San Miguel es un espacio comunitario enfocado a la atención de la niñez. Su objetivo general es brindar atención individual y familiar a las niñas y niños que asisten al centro, orientado a una atención integral.

La administración y funcionamiento de este espacio son responsabilidad exclusiva de la DIBEN, la cual, para asegurar el cumplimiento de sus objetivos establece el siguiente Reglamento Interno.


1. Normas generales

Toda persona dentro del Centro debe observar:

- Respeto, a todas las personas por igual,
- Sobriedad, nadie alcoholizado o drogado,
- Nada de violencia, de ningún tipo,
- Puntualidad,
- Honestidad, y
- Sinceridad, participación sana en el espacio.


2. Criterios de inclusión

Los niños, beneficiarios directos, deben ser:

- Becados. De acuerdo a las plazas puede abrirse a otros que no lo sean.
- Hijos de madres trabajadoras fueras del hogar.
- Escolarizados, de 1º a 6º grado.
- Con edades entre 6 y 11 años.
- Quienes no tengan con quién quedarse, o estén particularmente expuestos
- Sin capacidades diferentes, quienes no necesiten atención especial.


3. Obligaciones de las madres

Las madres de los niños que asisten al Centro tienen que cumplir en:

- Asistir a las reuniones convocadas. En caso de no poder, comunicarlo correctamente.
- Informarse e informar correctamente de las actividades del Centro. Evitar el rumor (chisme).
- Ayudar en el comedor cuando corresponda.
- Acompañar a sus niños en los aspectos solicitados:

o Que asistan sanos (especialmente dolor de diente y heridas, otros)
o Limpios, adecuadamente vestidos (no expuestos, abrigados, etc)
o Con los útiles mínimos (cuaderno, lápices, etc)

- Manifestar adecuadamente las inquietudes que tengan. Conflictos o dudas con cualquier persona serán personalmente notificadas al Coordinador, de esa manera se tendrá constancia escrita y una respuesta del problema.
- En lo concerniente a las escuelas, deben cumplir también con sus requisitos. No solo encargarse de que los niños asistan, sino de atenderlos, proveerles de lo necesario para su buen andar.


4. Funciones de la Cocinera

Corresponde a la cocinera:

- Mantener limpio el lugar de trabajo (cubiertos, cocina, limpieza en general).
- Orientar a las madres voluntarias en cuanto a las actividades de cocina y limpieza que deben realizar.
- Llevar un control de los insumos utilizados con la coordinación.

- La lista de beneficiarios del comedor coincide con la del apoyo escolar, y se incluirá a otros niños que no asistan siempre que exista la posibilidad.
- Se sirve a todos por igual, y se respetan las siguientes franjas horarias:

o 07:00 – 08:00hs para el desayuno.
o 11:00 – 12:00hs para el primer almuerzo.
o 12:00 – 13:00hs para el segundo almuerzo, y
o 16:00 – 16:30hs para la merienda.


5. Funciones de la Profesora

Corresponde a la profesora:

- Propiciar el aprendizaje de forma dinámica y entretenida.
- Desarrollar las actividades de refuerzo de acuerdo al proceso de aprendizaje de cada niño y no desde contenidos netamente estructurados.
- Evaluar avances.
- En conjunto con el Coordinador, la Profesora puede suspender del apoyo escolar, temporal o definitivamente, a:
o Los niños cuyo comportamiento atente contra la seguridad de los otros.
o Los niños que no tengan sus útiles mínimos (y por lo cual no podamos acompañarlos)
o Los niños, o familias que no cumplan con lo arriba mencionado.

En estos casos, se informa a las madres de la situación y se les recuerda nuestro manejo. Se trabaja de forma conjunta, inclusive con la psicóloga para evitar la suspensión.


6. Funciones del/ a auxiliar de la docente

- Agilizar el trabajo de la docente atendiendo principalmente los aspectos de conducta e higiene de los niños.
- Participar activamente en la elaboración de las actividades recreativas.
- Observar y prevenir la violencia durante los tiempos libres que tienen los niños.
- Organizar a los niños para el almuerzo

Al igual que los demás compañeros, debe cuidar su uso de celular. Concentrarse en los niños, antes que nada.


7. Funciones del Coordinador

Corresponde al coordinador:

- Coordinar acciones orientadas al buen funcionamiento del centro en relación a los servicios que presta el centro
- Establecer normas de comportamiento que propicien el buen relacionamiento entre los niños y educadores.
- Coordinar reuniones de equipo de trabajo a fin de evaluar el funcionamiento del centro y pautas de trabajo.
- Coordinar reuniones de capacitación para madres y padres. Charlas educativas con el fin de comprometer a los mismos con el centro, a modo de apropiarse estos del espacio.
- Realizar informes del funcionamiento del centro, actividades realizadas, visitas domiciliarias y escolares, atención médica, etc.
- Llevar el registro de asistencia de los niños y la participación de los responsables.
- Participar de acciones encaminadas a la formación de grupos voluntarios orientados hacia el trabajo comunitario.
- Orientar y definir el trabajo de los profesionales que apoyan la labor del equipo local, como ser psicopedagoga, psicóloga, doctores y otros.

- El Coordinador recibirá todas las inquietudes de las madres con relación al centro. Responderá a ellas y dejará constancia por escrito.
- Orientará además a quien lo requiera sobre casos de violencia doméstica, temas de organización, etc.


8. Atención médica familiar

La atención médica en el centro se organizará de la siguiente manera:

- Se atiende a los becados. De acuerdo a las urgencias de atención puede atenderse a otros que no lo sean.
- Desde las 07:00hs, el Coordinador del centro hará una lista de los asistentes de acuerdo al tiempo disponible para la tención médica.
- El turno de quienes se hayan anotado y no se encuentren al momento de inicio de las consultas pasa directamente a último lugar.
- De acuerdo a la gravedad de los casos, el orden de los turnos puede alterarse. Será prioritaria la atención a bebés, niños y embarazadas.

Antes, durante y después de la consulta es obligación de las familias, especialmente de las madres, insistir en los cuidados higiénicos de los niños y en la prevención de las enfermedades.

Compromisos para con el Centro


Las personas que participan con sus hijos de los servicios del Centro han ayudado a elaborar las normas de convivencia (aunque cueste mucho seguirlas!) que utilizamos. En base a experiencias hemos acordado que toda persona en este espacio se compromete a:

1. Observar los siguientes valores, los principales necesarios para una buena convivencia institucional:

a. Respeto, a todas las personas por igual,

b. Sobriedad, vestimenta y estado (aseados, nadie alcoholizado o drogado)

c. Nada de violencia, de ningún tipo,

d. Puntualidad,

e. Honestidad, y

f. Sinceridad, participación sana en el espacio.


2. Acompañar a mis niños en los aspectos solicitados:

a. Que asistan sanos (especialmente dolor de diente y heridas, otros)

b. Limpios, adecuadamente vestidos (no expuestos, abrigados, etc)

c. Con los útiles mínimos (cuaderno, lápices, etc)

d. Que sean constantes (no serán permitidas más de 4 ausencias)


3. Evitar la tenencia de aparatos electrónicos por parte de mis hijos (celulares, radios), y asumir que el cuidado de los objetos personales corresponde a cada uno.


4. Asistir a las reuniones convocadas. En caso de no poder, comunicarlo correctamente.


5. Informarse e informar correctamente de las actividades del Centro. Evitar el rumor (chisme).


6. Ayudar en el comedor cuando corresponda, turnándome con las demás personas.


7. Participar activa y sanamente de toda actividad que se realice desde el Centro (económica, cultural, o de otra índole).


8. Cumplir adecuadamente los requisitos de las escuelas. No solo encargarse de que los niños asistan, sino de atenderlos, proveerles de lo necesario para su buen andar.


9. Manifestar adecuadamente las inquietudes que tengan. Conflictos o dudas con cualquier persona serán personalmente notificadas al Coordinador, de esa manera se tendrá constancia escrita y una respuesta del problema.


10. Entender que estos compromisos pueden ir ampliándose según las circunstancias que se vayan dando.



Con qué pueden ayudar al Centro


Como les mencioné, el Centro abierto San Miguel brinda apoyo escolar y servicio de comedor, principalmente. En ese ritmo de cosas, algunas necesidades o materiales de uso constante con los que pueden ayudarnos son:


- Provistas para el comedor:
o Granos; porotos, arroz, locro,..
o Fideos; cortaditos, tallarines,…
o Azúcar,
o Leche,
o Pan…


- Utiles para los niños:

o Cuadernos de doble raya
o Libros de textos escolares (1º al 6º grados)
o Juegos didácticos
o Lápices de papel
o Lápices de colores
o Papeles; cartulinas, sulfitos, papel de colores,…
o Marcadores
o Tijeritas
o Plasticola
o Cintas varias; adhesivas, decorativas,..
o Reglas
o Borradores
o Sacapuntas


- De uso u aprovechamiento general:
o Cartones
o Bolsas para basura
o Utensilios de cocina; espátulas, cucharonas
o Cartucheras, bolsones,…
o Telas, hilos
o Alambres, clavos


El promedio es de 80 niños y niñas en clase, pero esto se amplía al mediodía. Todo lo que pueda re-utilizarse es bienvenido en el Centro abierto San Miguel.

Muchas gracias!

El barrio San Miguel (villa 1)

La fuente de la historia son algunos de los referentes de la comunidad, que fueron entrevistados conjuntamente con los promotores de la Cruz Roja (algunos solos por ellos, otros por mi cuenta), y un taller de participación abierta que trataba también el tema.


A principios de los 80’s, las crecidas en varias zonas inundables de Asunción obligaron un éxodo de muchas familias a otros lugares del país.

En ese tiempo llegan provenientes de Sajonia, Tablada, Ricardo Brugada y Republicano, entre otros, los principales grupos de familias que poblarán la zona. Se establecen varias “villas”.

Las villa solidaridad que gozaban de la atención de doña Eligia Mora de Stroessner (y qué iba a decir la gente...) eran tres, pero dos de ellas las más populosas; la Villa Solidaridad I, actual barrio San Miguel, y la Villa Solidaridad II, actual Tajy Poty.

La Villa I se ubica en la última zona que corresponde a Valle Pucú, antes de Caacupemí, y a unos 800 metros de la Avenida de las Residentas (ruta Areguá-Luque). Tajy Poty se encuentra luego, pero ya en la jurisdicción de Caacupemí.

Para llegar a Villa I había dos formas, cruzar un espeso montecillo desde la Avenida, o por una calle, actualmente empedrada entonces de tierra, que llegada hasta allí desde el barrio Las Mercedes (camino a Isla Valle). Las familias de Villa I estaban asentadas a la izquierda de este camino.

En 1983, la Pastoral Social se adjudica terrenos ubicados a la derecha de este camino (conocido como ex Eligia Mora), y asentando a 80 familias forma la villa Santa Luisa de Marillac, frente mismo a la Villa Solidaridad I.

“Había casas de tablas y chapas negras. Las casas no tenían puertas solo cortinas”, decía una vecina. No había agua, ésta se traía desde Caacupemí, en el lugar solo había plantas de coco.

En 1985 inicia sus actividades la escuelita, la escuela San Miguel Arcángel. En ese entonces, solo con pre-escolar, pero con la ayuda dada por Doña Eligia fue creciendo y consiguiendo rubros para los docentes, según cuenta la Directora, Prof. Ramona Torosi. San Miguel Arcángel es una de las dos escuelas importantes de la zona .

El inicio fue bastante duro, pero la zona fue creciendo. El aumento de la población, y el ya imposible ñembotavy de las autoridades dio como resultado la unión de la Villa I y Santa Luisa de Marillac en el Barrio San Miguel, nombre oficial, pero de poco uso. La referencia sigue siendo villa 1.

De esa manera, también los servicios fueron ampliándose. Si bien no todos los pobladores pueden acceder a todos ellos, principalmente por motivos económicos, la comunidad en sí ya cuenta con electricidad (ANDE) y agua (Junta de Saneamiento, y servicio privado). Desde el 2004 funciona un Puesto de Salud, aunque a medias, pues su manejo es motivo de pleito y desatenciones, junto con su dependencia (municipalidad/ ministerio).

La atención a la salud se busca entonces, como desde antes, en el Puesto de Salud de Valle Pucú , en el hospital regional de Luque o en el Policlínico Municipal de Aregua.

Hace aproximadamente 10 años se abrió una calle importante para acceso a la comunidad, pero aún está sin empedrar y es bastante fea (Tte. Fariña, “la calle de la cooperativa”). Una lluvia prácticamente deja sin acceso a la comunidad (aunque esto no le es exclusivo, la situación se repite también en varias ciudades, Asunción incluida).

Otro acceso se tiene por Caacupemí, pero tampoco es muy bueno. Para salir a pie sí hay senderos, pero muchos pobladores no los recomiendan. Actualmente se están abriendo y limpiando las calles, empezando desde la Avenida Las Residentas y de forma paralela a esta (iniciativas y trabajo mayoritario de los vecinos y comisiones!).

En cuanto a movilidad, algunas personas cuentan con modestos automóviles, y algunas otras con las muy en boga motocicletas. A nivel de transporte público se cuenta con uno que es el Aregua, interno villa 1 y 2. Sobre la Avenida se cuenta con más transportes, aunque no muchos (Empresas Aregueña, Ciudad de Ita, Capiateña y Rysa, que conectan de forma directa con el Centro de Aregua, Luque, Asunción, Ita, Capiata, Ypacarai e incluso Falcón).

La comunidad no cuenta con espacios recreativos, recién en la actualidad se está trabajando en la construcción de plazas y canchas. Los sitios de encuentro son las iglesias (protestantes y católicas), escuelas, cuando es necesario y, actualmente, el Centro San Miguel.

De la comunidad podemos decir que es principalmente joven (mayoría de entre 20 y 40 años). Luego, muchos niños y también mayores, pero más jóvenes. La mayoría de las familias son concubinadas, muchas separadas, mayormente madres solteras.

En cuanto a ocupación, se tienen trabajadores informales, vendedores en calle, limpiaparabrisas, albañiles, jardineros, etc.

También los alrededores están creciendo, hay fracciones y villas nuevas (Villa Alicia, Villa Marina , etc.) pero con más carácter urbano que las anteriores. Allí, las personas son empleados formales en Aregua, Luque o Asunción. Empleados militares o ex militares (villa Marina!).

Todo esto da un panorama de la zona. Aún así, no debe olvidarse el necesario pantallazo a todo el país para entender esta dinámica.

Areguá y Valle Pucú


AREGUA



Areguá fue fundada “en 1538 por Domingo Martinez de Irala sobre una hermosa colina del Ybytypané, en donde se encuentra su iglesia”, cuenta Hugo Ferreira Gubetich[1], y añade; “su nombre se origina de arigua, los de arriba, los del cerro”.

El historiador Luis Verón narra más ampliamente la historia de esta ciudad[2]:


“La historia de Areguá es tan antigua como la historia paraguaya. En el siglo XVI, fue lugar de descanso de doña Mencia y las mujeres que le acompañaban, quienes resolvieron, al saber que estaba cerca del Paragua-y, elegir ese paradisíaco paraje a orillas de la laguna Tapaycuá, con el propósito de prepararse para su entrada en la ciudad de Asunción, que en realidad, en aquellos días, no pasaba de ser un humilde y abigarrado villorio.


“A orillas de ese espejo de agua, vivían familias aborígenes; pero al tomar posesión de estas tierras, los conquistadores españoles les arrebataron sus tierras y se adjudicaron entre ellos. Por méritos de conquista, las tierras de Areguá –que según las leyendas de los carió guaraní es el lugar donde se creó el mundo, de ahí su nombre- fueron otorgadas por merced real al conquistador Juan de la Torre, el 5 de junio de 1576. Este, con su esposa Ana de Estrada, fue el primer poblador español de la comarca. Su posesión arrancaba de las orillas laminas por el lago hasta el punto donde hoy se encuentra la elegante iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria. De este a oeste, según la historiadora Margarita Durán Estragó, abarcaba una extensa franja que arrancaba frente al cerro Yvytypané (cerro Patiño), hasta el arroyo de las Salinas (Yuquyry).


“Parte de estas tierras, también fueron otorgadas a Tomás Hernández –llegado con Alvar Núñez Cabeza de Vaca-, casado con Juana Verón; una de las hijas de este matrimonio, Magdalena Hernández Verón, heredó las tierras que, luego, donó a su sobrina Isabel Verón, quien, a su vez, las cedió gratuitamente a miembros de la congregación religiosa de la Merced.


“Antiguos y pioneros pobladores de terrenos cercanos a los que en la actualidad constituye la ciudad de Areguá (capital departamental de Central) fueron, entre otros, Juan Encina de Mendoza, Sebastián de León, Gabriel de Macías, Lorenzo Ortega y algunos hijos del gobernador Martínez de Irala.


“Con el paso de los años, la congregación mercedaria fue ocupando los terrenos, aumentó su poseción sobre ellos y no escasearon los pleitos con los vecinos, que iban en aumento y constituyeron en su momento la base de la población civil aregueña. Por otra parte, vestigios de la terratenencia de los mercedarios quedó en la toponimia local, como el caso del paraje conocido como Estanzuela.


“Cuando se suprimieron las órdenes religiosas, por disposición del dictoador Francia, las posesiones de los mercedarios pasaron a ser ocupadas por la población criolla y, de esa manera, fue formándose el pueblo, que fue elevado a categoría de distrito el 13 de noviembre de 1862, hace 145 años”.


La historia sigue, pero me centraré ahora en la historia de la comunidad con la cual trabajo, Valle Pucú..


VALLE PUCÚ


Adaptada de un álbum rústico de Valle Pucú, perteneciente a la escuela Juan de la Cruz Gaona (no se describe al autor); y de los relatos del excombatiente Tte. 1º de Infanteria (S.R.) Teresio Arturo José Jara Medina; y de la Sra. Eulalia E. de Castillo.


La devoción a la Virgen de las Mercedes


El 10 de agosto de 1218, en el altar mayor de la catedral de Barcelona se crea una institución que se dedicará a la redención de cautivos.


Iniciada por Pedro Nolazco, nacido probablemente hacia el 1189, la institución (mas tarde orden) negociaba redenciones. Recolectaban dinero para comprar fieles en cautiverio, y estaban dispuestos, si el dinero no alcanzaba para comprar la libertad del cautivo, a quedar en su lugar como prenda.


Este movimiento estaba inspirado por la Virgen María, y pronto fue conocido como Orden de la Merced, que entonces no solo significaba favor, sino que misericordia: la obra de merced, la obra de misericordia. La Virgen de la Merced es aquella que a través de sus frailes libera a los cautivos.


En el año 1272, cuando se redactó toda la constitución de la orden, aparece el nombre de “Orden de la Virgen de la Merced de la redención de los cautivos de Santa Eulalia de Barcelona”.


La devoción a esta Virgen llegó a América ya con los primeros misioneros. Se cuenta que la primera imagen que tocó suelo americano fue de hecho mandada pintar por la misma Isabel La Católica.


Pioneros de Valle Pucú


Fue Felipe Haumada de Avila un Capitán General en época de la colonia, que luego de correrías por la Provincia de Córdoba, siempre al servicio de la Corona Hispana fue comisionado al Paraguay.


(quizás por este hecho en otras historias se confunde a los traedores de la imagen de la Virgen, unas veces como “extranjeros”, otras veces como argentinos)


Este caballero, una vez en el Paraguay se ubicó en Valle Pucú y tenía como cargo percibir los tributos del pueblo para la Corona Hispánica. Según antiguos pobladores, a unos 200ms al sur de la actual iglesia de Las Mercedes.

El Capitán Felipe Haumada de Avila conoció en Pirayú a don Pedro Pascual Servín, y le pidió a su hijo diciéndole que aquél quedaría como su heredero. Don Pedro aceptó, y de esa manera, mucho antes de la Independencia, se tenía en el Valle largo de las Salinas (denominación inicial de Valle Pucú, pucú significa largo en guaraní) al criollo Pedro Nolazco Servín.


Muerto el Capitán Haumada de Avila, Pedro Nolazco heredó las tierras de éste: Valle Pucú, que entonces llegaba hasta Areguá, y otra propiedad más grande que se conocía como Gance kué, hoy Yukety guasú y Costa Fleytas. Más tarde, se casó con la española María Lucías Salas del Castillo y tuvo varios hijos (10 en total), más tarde todos pioneros en Valle Pucú.


Hablar de toda la familia Servín es imposible, pues es muy numerosa, pero don hijos de don Pedro son figuras clave en la historia de nuestra comunidad: Rufino y Castor.


Pedro Nolazco fue movilizado cuando la Guerra Grande y falleció en Cerro Corá. Todos sus hijos, menos Eduardo, que apenas tenía 10 años, lo acompañaron a la guerra.


Rufino fue práctico de mar, prestó servicio toda su vida en los barcos Santa María y Tacuarí. Cuando Madame Lynch viajó a de América a Europa, él fue práctico del Barco Santa María. Durante este viaje, trajo el busto de la Sagrada Imagen de Nuestra Señora de las Mercedes, el cuerpo es seguro que se le completó en Valle Pucú.


Para ir la guerra, todas las familias de todas las zonas del Paraguay enterraban sus pertenencias para que los aliados no se sirviesen de ellas (lo que posteriormente dio origen a la creencia en los plata yvyguy). Esta suerte le tocó también a la imagen de nuestra Virgen.


Cuenta Arturo Jara Medina que al momento de evacuar Luque, segunda capital del Paraguay, las hermanas Servín, cuidadoras de la imagen la ponen en un cajón de madera y la entierran en la esquina de una de sus piezas (otros relatos mencionan que “en los alrededores del camino a Yuquyty”). Los objetos de valor de la Virgen los enterraron por separado de ella, debajo de una parralera: vajillas, candelabros,…


Cuanta fue su sorpresa cuando, luego de muchas penurias, llegan Valle Pucú, encuentran la ciudad ocupada por los brasileños y todos los tesoros desenterrados, salvo la imagen de la Virgen, que solo tenía el rostro bastante deteriororado; razón por la cual fueron hasta Tobati en busca de un restaurador.


Este hombre, cuyo nombre no se registró, pidió tres jóvenes para modelo. Todas eran muy bellas y de rostro angelical, de una en particular se copió y la imagen quedó perfecta. Las modelos fueron también mayordomas de la imagen por casi un siglo.


El armaje de madera lo realizó un carpintero del lugar llamado Castor Rodríguez de un árbol traído del bosque de la ribera del arroyo Yukyry de las Salinas. Del resto de la madera hizo lo mismo a la Virgen de la Candelaria, patrona de la Parroquia de Aregua, cuyo rostro también fue arreglado por el escultor de Tobatí. Esa es la razón por la cual todos los fieles de entonces decían que ambas vírgenes eran hermanas.


Valle Pucú


El oratorio de la Virgen de las Mercedes fue equipándose, ampliándose para veneración y devoción del vecindario. Por ese tiempo también Aregua se desmembró de Itauguá (jurisdicción que la incluía), formando un nuevo distrito comunal. Valle Pucú, que antes pertencecía a Luque, pasó a ser parte de este nuevo distrito. No se sabe muy bien en qué año, pero posiblemente en tiempo cercano a la creación en los pueblos de las agencias de registro civil, en Areguá en 1890.


Por algún motivo, anteriormente la fiesta de la Virgen se celebraba el 8 de septiembre. En una visita que hizo el entonces Arzobispo de Asunción, Juan Sinforiano Bogarín, aclaró que la fiesta debe celebrarse el 24 de septiembre, y no el 8. Desde entonces en Valle Pucú de Areguá se venera a la Virgen de las Mercedes como patrona del lugar.


(un relato de Arturo Jara Medina menciona que quien pasó un 8 de septiembre por el lugar fue el Padre Arrúa, entonces párroco de Luque, y al observar la vestimenta y los objetos de adorno, grillo y escapulario, dictaminó que su fiesta debía ser el 24 de septiembre)


Desde entonces, bajo el amparo de la Virgen de las Mercedes, Valle Pucú ha ido creciendo. Se han establecido instituciones y personas. Siguen haciéndolo…




[1] Geografía del Paraguay. s/ d.

[2] Luís Verón. Artículo: Areguá en noviembre, “Sinfonía en verde”. En: ABC Color. Revista dominical del 11 de noviembre de 2007. ABC Color. Asunción, Paraguay. 2007.

El artículo hacía más menciones y descripciones sobre la ciudad, pero para el caso, solo he transcripto la historia, prescindiendo de los títulos separadores que el autor utilizó.

El texto completo puede verse en www.abc.com.py/2007-11-11/artículos/371112/aregua-en-noviembre.